¿Super…?

Aclaremos un poco mi situación con respecto a Super Mario Bros 3.

Por un lado hay que rendirnos a la evidencia: este es un blog literario. Si se trata de leer como otra cosa, perdemos un poco nuestro propósito, quiero decir, me gusta pensar que mis raras reseñas cinematográficas rinden algún homenaje a la crítica del arte en general, pero siempre volvemos de algún modo a la palabra. Quiero decir, esto pasa aún al hablar de matemáticas, es como un defecto glorioso en nuestro sistema. Del mismo modo, se sobreentiende que la literatura no es una esfera autónoma separada del universo humano, y sí, me aburre terriblemente reducir cada ficción a un reflejo de la sociedad que la produce, o de un producto histórico o un producto mercantil, y todo eso pierde el sentido estético primero que los puristas – a veces me permito ser uno, como en esta frase – defendemos ante el descontento generalizado. El arte que no rinde cuentas a nadie es también el arte que está relacionado con todo. Y si en el siglo XX ningún escritor serio podía ignorar el cinematógrafo, en el siglo XXI todo escritor que ignora los juegos de video e internet, es un ciego que no quiere oir.

Claro, hacer una reseña de un juego tan antiguo -algunos dirían primitivo- como Super Mario Bros 3 es un trabajo engañoso. Existen comentarios sin fin al respecto, su calidad ya es un valor seguro casi en cualquier círculo de jugadores que se respete. ¿Pero en lo literario? Los juegos de esa época tienen muchos problemas para sostenerse en su propio pie si tomamos en cuenta valores puramente literarios. ¿Cómo así? Escuchen nomás ese título: Super Mario Bros 3. No confundir con Mario Bros sin el Super (esa es otra serie de juegos), ni tampoco con Super Mario Bros 2 (hay dos versiones dependiendo del continente en que habiten), y tampoco vale la pena analizar el sentido primero de las palabras “Mario Bros” nadamás soltadas al vacío (es un tema ya fatigado en el ámbito de los juegos). Además bueno, ¿en literatura pasaría eso de Super en el título? Imaginen la Super Divina Comedia o Super Otello (yikes, eso sonó a juego de cartas), o Super el Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Pensándolo bien ese último nombre es bastante malo por méritos propios, tal vez lo se super funcionaría en el siglo de oro español. Para acabarla, existen muchos juegos escritos en el primer sentido de la palabra, con historias convencionales que toman prestados elementos de las películas para armar una narración más o menos cohesiva: SMB3 no es nada así, tiene apenas el esqueleto más vago de una aventura digna de un cuento folclórico: salva a la princesa usando artefactos mágicos variados, derrota al dragón engañoso y a sus secuaces, vive para contar la historia.  En fin, una de esas historias que casi no es una, desde nuestro cómodo trono escritor, una par de frases reduciría el relato a la nada.

Sin embargo, esa ruta que me parece evidente nos priva de las lecciones importantes que una obra maestra como Super Mario Bros 3 puede impartir. El problema tal vez radica en que es una obra maestra y que ya en esa calidad comprobada nos resulta difícil la descripción de su curiosa genialidad. Ya existe un vocabulario para describir muchos elementos del mundo de los juegos: lo intuitivo de los comandos empleados, lo colorido del universo que se propone, la capacidad gráfica del juego, los objetivos alternos y la cantidad de horas que en él se pueden invertir. Esto es volver al juego un producto y de cierto modo reducirlo a sus aspectos vendibles, no creo que deba sorprendernos el detalle pues los juegos de video son ante todo una industria. ¿Dónde está el arte? Se preguntará usted. Vamos a buscarlo. Solo quiero dejar atrás todos los elementos clásicos del análisis de juegos de una vez, sepan que soy consiente de que existen pero que por el momento no considero razonable limitarnos a su inmediación, por razones que explicaré en detalle al final de este experimento.

Vamos a empezar con un análisis de cuatro elementos: el jugador, la interacción, la experiencia/azar y por supuesto, el relato. ¿Listos? Les recomiendo jugar un poco SMB3 para refrescarse la memoria. Aqui los estaré esperando.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s