Saturnino

Por supuesto, una entrada explicando que el simple hecho de responder es un ejercicio falacioso en lo que a conocimiento refiere, o que nuestros métodos dialécticos tendrían dificultades para dar cuenta de la realidad cotidiana, no evitará que el lector me exija de todos modos responder al dónde del día en día en las letras. No sabría atacar esa exigencia, primeramente porque le permito al lector deseos contradictorios -lo vuelve un personaje más contrastado- y luego porque cualquier escritor moderno debe esperar que su lector le pida siempre, por lo menos, demasiado.

Queda el hecho de que una respuesta tiene pelos en la oreja, no la queremos y ni sirve, vamos a tener que proponer tres.

Vamos a hablar pues de Dosei Mansion de Hisae Iwaoka. Los mangas están sometidos a una división genérica que responde a criterios casi estrictamente editoriales, esto es relevante porque Dosei Mansion está contemplada para una audiencia de adultos jóvenes, prácticamente la más diversa y trabajada entre estas. Aquí la madurez no implica, como la pornografía o las armas nos han acostumbrado a pensar, una capacidad de confundir u ofender a los lectores jóvenes, sino un cierto estado de espíritu más tranquilo que sería necesario para disfrutar el desarrollo del manga en cuestión. Los diálogos, el estilo del dibujo y la puesta en escena nos hacen nadar en un sitio lleno de calma, bastante consistente y por lo mismo, dotado de cierta realidad. No se trata aquí de la realidad enciclopédica de referir a objetos conocidos cada dos minutos, sino a la existencia narrativa, al hecho de que lo que se desarrolla ante nosotros no se define por la violencia de sus eventos o sus interacciones. Los lugares simplemente “están” y no parecen consecuencia a conveniencia de un capricho del autor o de su relato.

¿En qué consiste Dosei Mansion? Es una historia de ciencia ficción sobre un chico que toma un trabajo de limpiador de ventanas. El personaje tiene conflictos determinados con la nueva vida que se impone, su padre efectuó el mismo trabajo y murió en un accidente. En otros géneros este drama podría exagerarse hasta deformarlo en una tragedia existencial, Iwaoka simplemente lo desarrolla como un hecho acontecido, pues si bien las muertes paternas pueden apreciarse en su desproporción mitológica y sicologismo ateísta, también son un evento que frecuentemente pasa. Creo entender que en este vaivén de topos genéricos e inmanencia de lo narrado encontramos a la ficción, que no se compromete con destruir ni desarrollar lo inverosímil, como tampoco en generar un humor que nos tire a carcajadas, ni siquiera a aveturarse en complejas sicologías. El valor de Dosei Mansion es por mucho estético y como la contemplación, se espera en cierta tranquilidad que ofenderá al hombre perpetuamente impaciente, que no raras veces se encuentra en el Japón.

De hecho uno podría olvidar que el relato es uno de ciencia ficción, el elemento humano y curiosamente, la vocación laboral, son los valores que cimentan lo que Dosei Mansion ofrece a su lector. Pensando en ello, mientras que los futuristas nos pintan de ves en cuando la idea de el onanismo virtual y la comodidad del consumismo, la visión del futuro presentada por Iwaoka exacerba los valores del pasado/presente. Un futuro que no agrede nuestro propio concepto de vida, para contrariar a nuestro concepto fatalista, uno que nos parecería habitable de manera verosímil.

Entreveo en el placer estético propuesto por el manga, en su concepto de calma, un principio de la realidad cotidiana en la ficción. ¿Aplica a un medio no visual? Yo diría que sí en lo estrictamente técnico, y aunque exploraremos esto luego, vale decir que lo visible realmente ayuda a establecer una presencia. En la demografía “madura” tal vez la idea de una nostalgia pueda establecerse, se puede discutir si la fuerza estética del cotidiano no viene de nuestra propia experiencia y la identificación. De todos modos, la cadencia tranquila del relato le permite desarrollar una autoreferencia suficiente para que el lector experimente nostalgia hacia lo sucedido en la historia. Un relato así de íntimo es privilegiado por un género tan autoral como el manga, los blog en cierto modo replican en ese mismo nivel.

La ciencia ficción también nos permite aproximarnos al cotidiano pues las violencias que necesariamente se ejercen en toda ficción, funcionan al definir el universo y no al narrarlo. Incluso en ficciones violentas como 1984 tenemos algo de descripción cotidianista. Y por ello crear un cotidiano es una de las mayores tareas de creación.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s